martes, 21 de junio de 2016

ENFERMERIA DEL SIGLO XXI

El siglo XX, el de los grandes cambios, se caracterizó por la obtención de una mayor libertad civil, justicia y conciencia social e importantes descubrimientos en diferentes campos, tales como el espacio, la genética, la energía nuclear, la clonación de seres entre otros. Las estructuras sociales, políticas y económicas de los países, así como los avances en la ciencia médica, los progresos tecnológicos en los hospitales y la creciente demanda de los cuidados de salud, la Primera y la Segunda Guerra Mundial, provocaron numerosos cambios en la formación y en las actividades de las enfermeras. Las guerras despertaron la conciencia de la dependencia que tenían los países involucrados en éstas, respecto de sus enfermeras, ya que muchas vidas dependían de ellas. Los cuidados de enfermería marcaron la diferencia en la recuperación de los soldados enfermos y heridos. Comienza la proliferación de los hospitales con la función de tener que cubrir las demandas de la población enferma, es así que el cuidado se orienta hacia la enfermedad.
En los primeros 50 años de ese siglo, la prioridad estaba en erradicar las enfermedades transmisibles y controlar las infecciones por la utilización de métodos de asepsia y antisepsia. La concepción de salud estaba dada por la ausencia de la enfermedad y el cuidado estaba dado más bien por el curar centrado en algún órgano, y derivada de la práctica médica. Entre los años '50 y '60 aparece con mayor fuerza la enfermera sanitaria o comunitaria, cuyo énfasis era los cuidados domiciliarios y la educación sanitaria para desarrollar las potencialidades, proporcionar seguridad y alivio a las enfermedades de la población.

Se abrieron múltiples escuelas de enfermería en distintos lugares del mundo, y se dieron los
pasos necesarios para organizar el conocimiento de esta profesión. Las fuerzas internas de la enfermería permitieron aumentar la conciencia y la participación para orientarse hacia la profesionalización y a la innovación del ámbito de sus responsabilidades.
La globalización nos exige conocer los valores, creencias, costumbres, necesidades, gustos, idiomas de los diferentes pueblos, por lo que se hace indispensable tener talentos humanos altamente calificados y preparados en las diversas áreas de la vida. Con capacidades creativas y de innovación, flexibles pero también rigurosos. Las universidades deben abrirse a este tipo de formación superior brindando opciones que generen y aumenten los conocimientos superiores así como la comprensión de estos fenómenos con el fin de contribuir a su propio bienestar y el de su comunidad .
La inversión continua en el capital humano, es un elemento clave para promover el desarrollo económico, la cohesión social y la equidad en el conocimiento.



Desde el prisma de la Enfermería el desarrollo de los talentos en esta disciplina requiere además de un compromiso a la calidad de vida de las personas bajo un paradigma que es por esencia humanista.
El humanismo en términos generales se define como un actitud centrada en el interés de lo humano, en el pleno desarrollo y bienestar de lo que el hombre es, desde las miradas biológicas, psicológica, social, cultural y espiritual.



Practicar el humanismo es conocerse uno mismo: es el autoconcepto reflejado en otra persona. El humanismo implica el respeto a la libertad interna del propio hombre para pensar sentir y creer.
El humanismo en términos generales se define como un actitud centrada en el interés de lo humano, en el pleno desarrollo y bienestar de lo que el hombre es, desde las miradas biológicas, psicológica, social, cultural y espiritual.
Practicar el humanismo es conocerse uno mismo: es el autoconcepto reflejado en otra persona. El humanismo implica el respeto a la libertad interna del propio hombre para pensar sentir y creer.
El humanismo se establece en la reflexión: la preocupación máxima del hombre debe ser el propio hombre y todo lo que significan sus intereses sus problemas y su posición en la vida, constituyéndose en el ideal por desarrollar en cada individuo lo que hay específicamente de humano.
UN CLARO EJEMPLO DE LO QUE PODRIAMOS ESTAR HABLANDO DA CLICK

En Enfermería se han producido cambios trascendentales a lo largo del siglo pasado que han culminado en un enfoque de cuidados de calidad y atención integral acogido por el paradigma humanista. La innovación en el ámbito de las responsabilidades y la orientación hacia la profesionalización han modelado el rol de la enfermera.
Para servir a la sociedad de hoy y la del futuro, en este mundo globalizado, es necesario planificar muy bien la formación de la enfermera con las diversas competencias que se requieren, con énfasis en los valores de responsabilidad, solidaridad y humanización, lo que significa otorgar dignidad al hombre y sentido a nuestra sociedad.

en el siguiente link encontramos mas informacion sobre ello en un libro.