En los primeros 50 años de ese siglo, la prioridad estaba en erradicar las enfermedades transmisibles y controlar las infecciones por la utilización de métodos de asepsia y antisepsia. La concepción de salud estaba dada por la ausencia de la enfermedad y el cuidado estaba dado más bien por el curar centrado en algún órgano, y derivada de la práctica médica. Entre los años '50 y '60 aparece con mayor fuerza la enfermera sanitaria o comunitaria, cuyo énfasis era los cuidados domiciliarios y la educación sanitaria para desarrollar las potencialidades, proporcionar seguridad y alivio a las enfermedades de la población.
Se abrieron múltiples escuelas de enfermería en distintos lugares del mundo, y se dieron los
pasos necesarios para organizar el conocimiento de esta profesión. Las fuerzas internas de la enfermería permitieron aumentar la conciencia y la participación para orientarse hacia la profesionalización y a la innovación del ámbito de sus responsabilidades.
La
globalización nos exige conocer los valores, creencias, costumbres,
necesidades, gustos, idiomas de los diferentes pueblos, por lo que se hace
indispensable tener talentos humanos altamente calificados y preparados en las
diversas áreas de la vida. Con capacidades creativas y de innovación, flexibles
pero también rigurosos.
Las universidades deben abrirse a
este tipo de formación superior brindando opciones que generen y aumenten los
conocimientos superiores así como la comprensión de estos fenómenos con el fin
de contribuir a su propio bienestar y el de su comunidad .
La
inversión continua en el capital humano, es un elemento clave para promover el
desarrollo económico, la cohesión social y la equidad en el conocimiento.
Desde
el prisma de la Enfermería el desarrollo de los talentos en esta disciplina
requiere además de un compromiso a la calidad de vida de las personas bajo un
paradigma que es por esencia humanista.
El humanismo en términos generales se
define como un actitud centrada en el interés de lo humano, en el pleno
desarrollo y bienestar de lo que el hombre es, desde las miradas biológicas,
psicológica, social, cultural y espiritual.
Practicar el humanismo es conocerse
uno mismo: es el autoconcepto reflejado en otra persona. El
humanismo implica el respeto a la libertad interna del propio hombre para
pensar sentir y creer.
El
humanismo en términos generales se define como un actitud centrada en el
interés de lo humano, en el pleno desarrollo y bienestar de lo que el hombre
es, desde las miradas biológicas, psicológica, social, cultural y espiritual.
Practicar
el humanismo es conocerse uno mismo: es el autoconcepto reflejado en otra persona. El
humanismo implica el respeto a la libertad interna del propio hombre para
pensar sentir y creer.
El
humanismo se establece en la reflexión: la preocupación máxima del hombre debe
ser el propio hombre y todo lo que significan sus intereses sus problemas y su
posición en la vida, constituyéndose en el ideal por desarrollar en cada
individuo lo que hay específicamente de humano.
UN CLARO EJEMPLO DE LO QUE PODRIAMOS ESTAR HABLANDO DA CLICK
En Enfermería se han producido
cambios trascendentales a lo largo del siglo pasado que han culminado en un
enfoque de cuidados de calidad y atención integral acogido por el paradigma
humanista. La innovación en el ámbito de las responsabilidades y la orientación
hacia la profesionalización han modelado el rol de la enfermera.
Para servir a la sociedad de hoy y
la del futuro, en este mundo globalizado, es necesario planificar muy bien la
formación de la enfermera con las diversas competencias que se requieren, con
énfasis en los valores de responsabilidad, solidaridad y humanización, lo que
significa otorgar dignidad al hombre y sentido a nuestra sociedad.
en el siguiente link encontramos mas informacion sobre ello en un libro.

